SOBRE EL AUTOR

Hernán nació en Lima en 1960

Economista, político, inventor, navegante, piloto y escritor. Tantas facetas que el escritor Jorge Eslava ha dicho que es un sujeto sospechoso, porque todo lo hace bien. Ya de pequeño quería hacer mil cosas: estar en la banda, en los boys scouts, en el equipo de fútbol, en el de beisbol, etc. Él era el primero de la clase, pero no el típico nerd, siempre se llevaba bien con todos, prestaba su cuaderno, ayudaba a sus compañeros, cambiaba tareas de poemas o cuentos por chocolates.. Pero el escolar que iba a un colegio de hijos de marinos no se podía imaginar que iba a ser de su vida más adelante.

A pesar del gran gusto por la literatura, una “dosis de realidad” lo llevó a estudiar economía. Pero nunca dejo su espíritu aventurero, a los 19 ya había recorrido todo el Perú en su camioneta. A los 22 se va a estudiar a Harvard una maestría en Administración Pública y al año siguiente el MIT le ofrece la oportunidad de estudiar una maestría en Políticas Públicas en Ciencia y Tecnología. Aceptó y tuvo un año de locura estudiando dos maestrías al mismo tiempo. A los 24, al acabar Harvard, le sobraba tanto el tiempo que decidió estudiar para piloto. Vuela por primera vez en 1984. Más tarde obtendría un Doctorado en Economía Aplicada por la Universidad de Sevilla.

En 1985 regresa al Perú y en 1986 lo nombran vicepresidente ejecutivo de un banco, pero más importante que eso es que conoce a Wally, su esposa, con la que se casa a los cinco meses. Luego de nuevo a los Estados Unidos por los dos años que dura la maestría de su esposa. Vienen más viajes, nacen sus hijos. Siguen los viajes.

Hernán ha recorrido casi todo el mundo: su pasaporte tiene el sello de casi 80 países. Ha viajado en submarino, ha conducido un zepellin, ha volado en globo sobre la sabana africana. Ha sido, además de presidente de varias compañías, ministro de estado en dos oportunidades. Tiene varias patentes y ha inventado desde una cubeta de hielos para sacar los cubitos uno por uno, hasta un comedero para cuyes.

Sueña con poner un parque temático en Perú tan grande como Disney y hay que creerle, pues como él mismo dice: “En mi ya no corta experiencia de vida, he llegado a la conclusión de que casi nada es imposible. Lo que pasa, casi siempre, es que —simplemente— todavía no es verdad. Hacer que sea verdad lo que a otros luce imposible es el trabajo que yo he escogido”.